1. Abre las piernas y coloca los muslos, las rodillas y los dedos de los pies ligeramente hacia afuera. Esta es una gran manera de relajar tu corazón, así que asegúrate de que nada se levante del suelo.
2. Enfócate en relajarte, calmarte y tener pensamientos tranquilos.
3. Simplemente acuéstese boca arriba, con los pies y las manos separados.